Ná, pos mi jefe, pobrecito, es el típico incompetente inconsciente que me hace reir un motón.
El tío se pasa el día asombrandose por cosas desfasadísimas que de repente se encuentra hechas
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Ná, pos mi jefe, pobrecito, es el típico incompetente inconsciente que me hace reir un motón.
El tío se pasa el día asombrandose por cosas desfasadísimas que de repente se encuentra hechas por la competencia, no se dá cuenta que nosotros ya hemos utlizado esos métodos hace al menos uno o dos años. Se nota lo mucho que se implica en los proyectos que le mismo dirige y lo mucho que controla de su trabajo. Es más, si nosotros no nos hubiéramos adelantado no serían posibles proyectos que ya llevan funcionando más de un año.
Patético paleto inculto, que no sabe ni hablar. Definitivamente me cago en el, en su incompetencia y en su "simpática" protegida (que es una versión de el pero en chica y con maldad), devería despedirla y luego despedirse a sí mismo.